Ningún mar en
calma hizo experto a un marinero
¡Buenos días!
Ayer hice el
primer acompañamiento de diabetes de este curso. Se trata de precisamente eso,
acompañar a un niño/a en una excursión que realiza con su colegio, indistintamente de donde vayan. Acompañar a alguien que vive día a día con la misma enfermedad que tu, la diabetes. Esto hace un vínculo tan grande que
sólo nosotros somos capaces de entender. La experiencia de la diabetes hay que
vivirla para entenderla.
Para mí, lo más
difícil es explicar a los otros niños qué es la diabetes, porqué hay una persona en su clase que siempre
se está pinchando en los dedos. Están
llenos de ¿...y porqué? A todos y cada uno de los que me lo preguntaban, se lo
explicaba con calma y de forma que lo entendiesen.
Me llevo la
satisfacción de ver como después, los niños se preocupaban por ver si teníamos
el “azúcar” bien, si estaba alto, o bajo, y al enseñarles el resultado, ya
sabían si el valor era correcto o no.
¿Lo más
importante? Acompañarlos emocionalmente para que no se sientan tan solos.

Marta trobo molt interessants les reflexions que has fet en l'article, fas una gran feina,continua així:)
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